Sistema de Autorregulación

Self-Regulation System

What it is

The self-regulation system of the pharmaceutical industry constitutes a voluntary response of the laboratories to the demands of their stakeholders and society as a whole to establish criteria and standards of conduct that guarantee the trust and credibility in the promotion of medicines and the interactions of the pharmaceutical industry.

Through this self-regulation system, embodied in the Code of Practice, and the control mechanisms that ensure compliance with them, industry secures the alignment of its behaviour with the national and international legal framework and guarantees that the promotion of medicines and the interactions with healthcare professionals, healthcare organisations and patient organisations are developed under the strictest ethical principles of professionalism and responsibility.

The self-regulation system of the laboratories is based on five fundamental principles: legality, responsibility, commitment, transparency and prevention.

The pharmaceutical industry understands that only with responsible behaviour is the sustainability of company projects ensured and society’s trust won, in a sector that is also especially sensitive due to its contribution to the health of citizens and its field of activity.

¿Qué es?

El sistema de autorregulación de la industria farmacéutica constituye una respuesta voluntaria de los laboratorios a las demandas de sus grupos de interés y la sociedad en general de establecer criterios y normas de conducta que garanticen la confianza y credibilidad en la promoción de los medicamentos y las interrelaciones de la industria farmacéutica.

A través de este sistema de autorregulación, materializado en el Código de Buenas Prácticas, y de los mecanismos de control que velan por su cumplimiento, la industria asegura la alineación de sus comportamientos con el marco normativo nacional e internacional y garantiza que la promoción de medicamentos y las relaciones de la industria con profesionales sanitarios, organizaciones sanitarias y organizaciones de pacientes se desarrolla bajo los más estrictos principios éticos de profesionalidad y responsabilidad.

El sistema de autorregulación de los laboratorios se sustenta sobre cinco principios fundamentales: legalidad, responsabilidad, compromiso, transparencia y prevención.

La industria farmacéutica entiende que solo con comportamientos responsables se asegura la sostenibilidad de proyectos empresariales y se gana la confianza de la sociedad, en un sector, además, especialmente sensible por su contribución a la salud de los ciudadanos y su ámbito de actuación.